Lo importante en psicología es la especialización. En nuestra clínica un mismo profesional no trata a adultos y a niños, porque sus problemas y por lo tanto sus tratamientos son distintos. Estamos especializados en psicología infantil y juvenil desde 1978. Hemos trabajado en psicología escolar y también en psicología clínica durante todo este tiempo.

Los padres que acuden a nuestra consulta, lo hacen, la mayoría de las veces, desconcertados, desorientados, buscando ayuda y sobretodo respuesta a aquello que les angustia.

Los niños y los adolescentes también sufren, pero su manera de demostrarlo no es igual que la de los adultos, y a veces, ni siquiera ellos mismos saben lo que está sucediendo. Sus problemas pueden ser muchos, algunos de ellos, los describimos a continuación, pero si su usted cree que su hijo puede necesitar ayuda, no es necesario clasificarlo en ningún trastorno o patología, a veces sólo necesitan una orientación, a alguien que les escuche y les comprenda y que pueda indicarles las pautas adecuadas para un pequeño problema que usted cree no saber resolver.


EVALUACIÓN, DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO
Estos son algunos de los problemas más habituales:


Infantil:

Fracaso escolar
Depresión infantil
Trastornos de atención e hiperactividad (TDAH)
Ansiedad
Fobias
Terrores nocturnos
Dislexia
Trastornos de aprendizaje
Trastornos de psicomotricidad
Problemas de conducta
Enuresis y encopresis
Anorexia y bulimia
Acoso escolar


Adultos:

Depresión
Ansiedad
Crisis de pareja
Fobias, trastorno obsesivo compulsivo
Separaciones matrimoniales
Pérdida de un ser querido
Estrés
Adicciones: Alcohol, juego, drogas
Alzheimer: talleres de memoria


Psiquiatría:

Depresión
Ansiedad
Insomnio
Trastornos del comportamiento
Adicciones: Alcohol, juego, drogas
Trastornos psicóticos
Trastornos de la conducta alimentaria
Trastornos de atención e hiperactividad (TDAH)


Logopedia infantil:

Problemas de articulación
Trastornos generales del desarrollo
Trastorno específico del lenguaje
Retraso en el lenguaje
Hipoacusia
Parálisis cerebral
Disfemia (tartamudez)
Trastornos de lectoescritura
Dislexias


Logopedia adultos:

Disfonía (afonía o ronquera)
Accidentes cerebrovasculares (ictus)
Traumatismos por accidentes o tumores cerebrales
Parkinson
Alzheimeir
Disfagias (dificultades para tragar)



TAMBIÉN

Peritajes judiciales y separaciones  
Orientación profesional
Técnicas de estudio
Timidez
Habilidades sociales
Pautas educativas para padres: evolución infantil, tratar las rabietas, televisión, los juguetes, cómo educar, etc.
Grupos de reeducación para niños y adolescentes hiperactivos, trastornos de lenguaje, habilidades sociales, relajación, psicomotricidad, etc.



¿CÓMO TRABAJAMOS?


Para poder saber que es lo que le pasa y cómo ayudarlo, con los niños y adolescentes realizamos siempre una exploración exhaustiva, que nos indique cual es el problema, y para ello realizamos una primera sesión con los padres, en la que recogemos todos los datos de su historia vital, hablamos detenidamente sobre el niño o el adolescente y tratamos de concretar cuál es el problema.

Posteriormente realizamos la exploración en sí, para lo cual aplicamos las pruebas y test necesarios para investigar a partir de la historia clínica que hemos recogido con los padres.

Los niños y adolescentes acuden una serie de sesiones, y cuando finalizamos la exploración y tras el estudio de las distintas pruebas aplicadas, se cita nuevamente a los padres para entregarles y explicarles minuciosamente el informe escrito, un informe exhaustivo, con el resultado de todos y cada uno de los test aplicados, el diagnóstico final y las orientaciones o tratamiento que el paciente necesite.

Con los adultos no es necesario el diagnóstico por escrito, salvo que el propio paciente lo pida o necesite. En la primera consulta también se recogen los datos, se le pasan una serie de cuestionarios para determinar con mayor precisión el problema que presenta y poder entonces comenzar la terapia que pueda necesitar. Habitualmente las citas son semanales.

Lo importante es que siempre tengamos claro que el sufrimiento del alma es aunque invisible, tan importante como el del cuerpo y que como en todas las enfermedades o trastornos, es fundamental llevar una vida mental sana y prevenir o diagnosticar de una forma precoz.